La chapa

Carlos Oya

La estantería

¿Os pensabais que os ibais a librar de mi artículo antinavideño de todos los años?

¿Os pensabais que os ibais a librar de mi artículo antinavideño de todos los años? ¡Ilusos! ¡Abandonad toda esperanza! como dijo el vate de Florencia. Las navidades me recuerdan cada vez más a ese viejo chiste (¿acaso hay otros?) sobre un señor dotado de tal extraordinario miembro viril que tenía prepucio, pucio y postpucio (no se me escandalicen, existe la reliquia del santo prepucio de Jesús, no olviden que era judío, por tanto circuncidado, y en la Edad Media ciudades como Roma, Amberes o Burgos se arrogaban su posesión). Pues “mutatis mutandis” aquí tenemos prenavidad, Navidad y post Navidad y un hartazgo de muy señor mío.

Un Grinch se hace no nace al igual que un cínico crece a partir de las cenizas de un romántico empedernido. Los grinch practicamos la fe del converso pues se ha mancillado aquello que amábamos de niños. Una imagen idealizada supongo, lo mismo dirían los adeptos al culto de Mitra cuando los cristianos se apropiaron de su Nochebuena. También es verdad que la feria va por barrios. Para algunos estas fechas van unidas por su biografía a tristes recuerdos para otros no y cada cual está en su derecho de sentirse como le pida el cuerpo.

Dicho esto... ¿les parece normal que en un anuncio de esa marca sueca de muebles de cuyo nombre no quiero acordarme un niño pida como regalo de Navidad una estantería? ¿Es algún tipo de ejercicio dadaísta o como decía Martín Mac Fly nos hemos vuelto gilipollas? Una estantería. A un niño. Para qué la monte con su padre. En las vacaciones. Prefiero el carbón, un brasero de cisco y dejarme llevar.
Pero si ya de niños y no tan niños cuando palpábamos el presente primorosamente envuelto para que no acertáramos con su naturaleza (aunque ya por sus dimensiones nos daba que no era un Scalextric) y tocábamos blando ya nos mosqueaba. Y-u-j-u...calcetines de la marca “porquetehacenfalta” (debo decir que mi familia en general y mis padres en particular jamás adoptaron esta moda utilitarista y siempre tuvimos la suerte de tener juguetes inútiles que ni enseñaba ni te hacían mejor persona , sólo servían para jugar y era lo mejor ). Una cosa son unos calcetines que por lo menos podían ser de Spiderman para que el golpe fuera menos duro pero…una puñetera estantería…en el pozo del mal nunca se toca fondo.