Mediodía en la provincia de Jaén
Benita Campos

Basta ya

La opinión de Benita Campos




En marzo estuve en Torredonjimeno en la entrega de los IV Premios Violeta que
organizaron la Plataforma Tosiriana por la Coeducación y el colectivo Sinergia junto
al Ayuntamiento tosiriano. (*)

Mujeres de toda condición y edad fueron homenajeadas por sus trayectorias:
personal, profesional, por su resiliencia, por su fortaleza, por su entusiasmo, por su
fragilidad, por su entrega feminista.



Escuchamos durante toda la gala la necesidad de trabajar por la igualdad, con el
feminismo como herramienta, para que las mujeres vivan sin miedo, con libertad,
para que hombres y mujeres construyamos una sociedad mejor.

Y no paro de encontrar testimonios directos o indirectos, dando valor a lo que aquella
noche escuchamos, de quienes recibieron y entregaron los galardones, de quienes
presentaban y actuaban.

Todo lo que vivimos nos influye, todo lo que acontece, lo que nos cuentan, lo que
escuchamos en la radio o leemos en un libro.

Por eso, os traigo de mi paisano Antonio Muñoz Molina, en su libro "Volver a
dónde", este trocito de desgarro, hablando de su madre, cuando era una niña, cuando
en la casa de unos familiares ricos tenía que hacer lo que las mujeres pobres, las
niñas pobres hacen en las casas de los ricos: Servir.

"Y él se me arrimaba cuando me veía sola, dice, el viejo veía donde yo estaba y me
palpaba el pecho, le decía al oído que estaba desarrollándose muy pronto, la
buscaba por las habitaciones mientras ella limpiaba, mientras se daba prisa para
que no le alcanzaran aquellos pasos que oía acercarse, los pasos y el olor, el olor
masculino y a cuadra."

Cuando lo leí, pensé en el disco de mi hija, una de las galardonadas en
Torredonjimeno y me acordé de historias que contaron y escribieron a raíz de
escuchar sus canciones. (**)

Entre tristeza e ira recordé a una mujer octogenaria y con alzhéimer reviviendo una
violación en su infancia.

Las lágrimas me inundaron la garganta.
Lloré y sentí rabia.

Que no son ni monstruos ni enfermos, y que algunos estarán muertos y por desgracia
nadie los habrá señalado con el dedo, como mucho en algún capítulo de algún libro,
en alguna estrofa de alguna canción se hable de ellos.

Basta ya, basta ya, basta que estas historias se repitan.

Por eso aprovecho esta oportunidad para denunciar una vez más el machismo en
cualquiera de sus versiones y para apoyar a sus víctimas.

(* https://lacontradejaen.com/premios-violeta-torredonjimeno-2022-jaen/ )
(**) Escuchar el disco o estas canciones:
https://www.youtube.com/watch?v=AkcEMQTO3W0
https://youtu.be/bzLC3viRkao

Uno de los comentarios:
Yo estaba allí cuando mi ex me encerró con llave en su casa pretendiendo que fuera cariñosa a la
fuerza. Yo estaba allí cuando conseguí escapar amenazándole con tocarle los ojos con un spray de
perfume. Yo estaba allí cuando logré escapar y me siguió por la calle. Yo estaba allí cuando tuve que
pedir auxilio a un desconocido que se enfrentó a ese ser irracional. Yo tuve que coger un taxi para
volver a casa. Tal vez pensó que yo era una Merichane.

Gracias Zahara por darnos voz.