Mediodía en la provincia de Jaén
Juan Carlos Ruiz

Inversiones para Linares

La opinión de Juan Carlos Ruiz


Se me ocurren muy pocos lugares en España que hayan recibido más ayudas e inversiones públicas de las que han destinado a Linares.

Desde el desmantelamiento de las minas, la instalación de Santana Motor, el tremendo rio de dinero aportado para retrasar la muerte de esa empresa y las constantes aportaciones, desde entonces para intentar revitalizar y reindustrializar la ciudad. No olvidemos también las inversiones de la Universidad de Jaén para la construcción del nuevo campus científico-técnico cuando su primera intención era la de abandonar definitivamente la ciudad por el sobrecoste que significaba y la escasa demanda estudiantil por formarse en esas instalaciones.

Montañas y montañas de dinero a las que se suman lo aprobado recientemente por la Junta de Andalucía que no consiguen sacar a Linares de los puestos de cola del paro nacional.

Todo esto nos lleva a plantearnos si ese debe ser el camino a seguir. ¿Quién controla esas inversiones?, ¿quién asegura la correcta utilización de ese dinero y valora sus efectos? ¿se trata de inversión o de gasto?

Hace unos años Juan Roig, al que todos conocemos por ser el dueño y fundador de Mercadona, inició una nueva aventura empresarial que a la vez tiene una fuerte componente social. El proyecto LANZADERA.



Lanzadera recibe propuestas de emprendedores e innovadores, las estudia cuidadosamente y si les ve posibilidades, invierte en ellas, las tutela y las ayuda en el proceso de introducirse en los mercados. De esta manera se han creado ya más de 800 empresas tecnológicas que dan trabajo a más de 5000 personas hasta el momento, pero que no paran de crecer. Lanzadera ya es el negocio más productivo de Juan Roig, por encima de Mercadona.

Solo una iniciativa similar en nuestra provincia puede revertir la situación que no solo afecta a Linares si no a toda nuestra tierra. Las instituciones deberían impulsarla, fomentando la colaboración entre los grandes empresarios jiennenses convencerlos para imitar el modelo Lanzadera ofreciéndoles ventajas si lo hacen.

El dinero público se debe destinar a la creación de infraestructuras que favorezcan la instalación de nuevas empresas. Todo lo demás ha sido y será despilfarro.