Mediodía en la provincia de Jaén

Ana Dolores Rubia

Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva

La opinión de Ana Dolores Rubia


Hoy se reúne la Comisión de Desembalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, con el escenario de la preocupante situación que sufre nuestra demarcación. La mayor parte de la Cuenca del Guadalquivir se encuentra ya en situación de emergencia en cuanto al riesgo de abastecimiento de agua y es que nuestra cuenca está al 25,28 % de su capacidad.

Nuestra provincia se encuentra ya en riesgo de emergencia, excepto el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas que está en prealerta. Desde el 1 de octubre de 2022, fecha en la que comienza el año hidrológico se han contabilizado 261 l/m³ de media de lluvia. Recordemos que el año pasado fueron 444 l/m³, lo que suponía ya un 28% menos que la media histórica de los 25 años anteriores en Jaén que fue de 630 l/m³. El mes de marzo cerró como el segundo mes más cálido y con menos lluvias del siglo XXI.

Esta misma mañana durante la reunión se expondrá la información hidrológica de la cuenca y asimismo se propondrá y acordará la dotación de riego para la campaña 2023. También la fecha de comienzo de la campaña de riego y el calendario de los desembalses, tras las propuestas y peticiones de los regantes que ven peligrar sus producciones. En concreto en nuestra provincia, dependiente total del cultivo de olivar, donde los datos de producción a final de febrero fueron 177.209 toneladas con la peor cosecha del siglo por segundo año consecutivo nos encontramos ante un panorama desolador y de no llover se preveían tan solo 375 Hm3 para el desembalse en la campaña de riego que no llega ni a la mitad del año pasado.

Tenemos que tener presente que el olivar entra en floración y requiere con urgencia el riego para poder, al menos, hablar de viabilidad en la próxima campaña. Los cereales presentan también mal pronóstico, así como las hortícolas. En muchos cultivos ya no se teme sólo por perder la cosecha, sino el propio cultivo y en el caso de la ganadería se agrava ya que esta sequía hace que se encarezcan productos como los cereales y el precio de grano, con el consiguiente cierre de explotaciones ganaderas cada día.

Un estudio reciente de la Universidad de Loyola cifra en hasta un 7% la caída que podría experimentar el PIB de Andalucía si la sequía se prolonga durante un año. Entra en juego la ley de la oferta y la demanda, traducida en menor producción agraria y mayor coste de los alimentos y que en el algunos casos ha hecho que consumir ciertos productos sea un lujo y llenar la cesta de la compra un verdadero quebradero de cabeza en muchas economías familiares.

La semana pasada conocíamos el dato de la inflación en Andalucía superior a la española y también el aumento del precio de los alimentos que se siguen al alza, sobre todo el azúcar, el aceite, la leche, las legumbres y hortalizas, los huevos, las patatas, los cereales o la carne de cerdo. Además estos alimentos básicos suben más en Andalucía que en el conjunto de España .

Factores como la Guerra de Ucrania, la subida de combustibles, la subida de la energía han provocado el incremento de los precios de los alimentos, pero más importante es aún el factor sequía en una región y provincia productoras donde dependemos directamente de la lluvia y del campo.

Como diríamos en el argot de nuestro medio rural “Esto es una ruina”. Mientras, seguimos mirando al cielo, recurrimos a la rogativa santoral y el día 1 de mayo está previsto procesionar al “Abuelo” en la capital.
Sea como fuere, nuestra provincia necesita agua y ya.