Mediodía en la provincia de Jaén

José Luis Urgel

Tradiciones

La opinión de José Luis Urgel


La Semana Santa trae aparejadas otras tradiciones. Llevarle las túnicas a Antonio es una
de esas acciones que en casa forman parte de nuestras costumbres. Un año, Antonio me
contó que llevaba más de 20 años, quizá 25, incluso; casi 30, dedicándose al humilde
oficio de desinfectar, limpiar y planchar túnicas, vestidos, trajes y todo aquella prenda que
tuviera entre sus manos.

Entonces, me explicó cómo había visto cambiar toda la zona norte de Úbeda, donde
regenta su negocio desde hace más dos décadas, cómo había visto llegar Carrefour a la
ciudad, cómo había visto levantar en la zona las urbanizaciones y edificios de viviendas. Y
con el paso de los años, el paso de la calidad de los tejidos. Ahora las prendas son de
menores calidad, afirmaba sin dudar.

La última vez que le visité, hace un par de días, me contó preocupado que no llueve y que
había escuchado en la radio que no hay perspectivas de que vaya a caer gota alguna en
dos semanas. La Semana Santa ha sido buena para los cofrades, no tanto para los
agricultores. “El agua es necesaria para todos”, defendía. El sector de la construcción
también necesita el agua, me ponía de ejemplo Antonio. Y lamentaba el egoísmo de
algunos por el uso indebido de este bien común y escaso. Y de forma retórica preguntaba
“¿Acaso no necesitamos todos el agua para cocinar o asearnos?”. No le falta razón.



Precisamente estos días el agua ocupa todos los titulares. El PP y Vox han dado luz verde
para tramitar la ley que permitirá legalizar regadíos en el Parque Natural de Doñana, los
agricultores de hasta cinco municipios de Huelva podrán disponer de agua para regar sus
cultivos de fresa. El Gobierno de España y la Junta de Andalucía. Una nueva gresca
política, nada nuevo, otra tradición española.

Lo que también permanece inmóvil, pese al paso del tiempo, es la marea de cofrades
dejando en el negocio de Antonio las túnicas después de Semana Santa. Capas de raso,
capirotes de terciopelo, túnicas negras, blancas, azules o verdes. Están todos los colores.
Es cíclico. Recoger la túnica en Cuaresma para volver a llevarla en la Pascua de
Resurrección. ¡Maldita cera!

¿Hacemos como el año pasado?, me preguntó Antonio mientras me entregaba el ticket.
Le respondí que sí. En menos de un año volveré a la tintorería para, fiel a la tradición,
recoger mi túnica recién planchada. ¡Benditas tradiciones!