Quien a buen árbol se arrima

Manuel Ruiz Torres

El maltrato a la vegetación en Jaén

Desde la asociación de voluntariado GEA planteamos la urgente necesidad de diseñar un Plan Director de Zonas Verdes y Arbolado

Hay maltrato a la vegetación en Jaén. No puede decirse que sea siempre y en todos los rincones, pero digamos que un árbol o un arbusto deben tener ‘buena suerte’ en nuestra ciudad. Hay conductas caprichosas, y no pocos lugares de Jaén han visto plantas arrancadas porque han cambiado los criterios estéticos del ordenante de turno. Y si no es por la súbita inspiración de la belleza, no faltan otras muchas ocasiones para talar un árbol. Siempre es lo más fácil, el camino más sencillo: quitar la planta. Pero no es la opción más correcta, ni más inteligente.

El maltrato a la vegetación no es práctica exclusiva de los que tienen la competencia del cuidado de los jardines. También es frecuente encontrarlo entre la propia ciudadanía: arbolillos tronchados en las aceras como colofón de una noche de copas, árboles que se quitan de las urbanizaciones porque ensucian el embaldosado o daño gratuito a plantas, o los cubos con lejía que se tiran al parterre, a ver si con un poco de suerte se muere este aligustre que me molesta para aparcar.



¿Por qué hay esta barbarie frente a las plantas en Jaén? Seguramente la respuesta tendrá que ver con insensibilidad hacia la vida, con la falta de civismo y de consideración hacia lo comunitario. Habrá motivos basados en la simpleza de elegir un suelo ‘limpio’ de hojas antes que un árbol y en la simpleza de hacer caso de esta petición, en lugar de pedagogía. Y habrá motivos económicos, esos que salen de brillantes mentes que creen ver un beneficio inmediato en eliminar la oportunidad para el arbolado, en lo que sin duda será un perjuicio a un mayor plazo. Todos estos motivos, unidos a la prepotencia y a la falta de aptitudes, dan lugar al maltrato de la vegetación en Jaén.

Hay razones objetivas para erradicar una planta o quitar un árbol, por criterios fitosanitarios o cuando hay un peligro inminente y objetivo para la integridad de personas, pero lo que ocurre en Jaén, no es normal. Es necesario un giro radical a esta mentalidad tan perniciosa, y promover una conciencia más respetuosa con la naturaleza, con acciones coherentes.

Desde la asociación de voluntariado GEA planteamos la urgente necesidad de diseñar un Plan Director de Zonas Verdes y Arbolado; que cesen las talas y podas que no están realmente justificadas; que se sensibilice sobre la imprescindible presencia de árboles en todas las calles, la misma pedagogía necesaria para reconducir los caprichos ciudadanos que derivan en peticiones extravagantes; que no se toque nada del parque de la Alameda, jardín histórico protegido con la ayuda de GEA en 2010; que se planten los 13000 árboles que faltan en Jaén según los criterios de la OMS; que se de participación a la ciudadanía en la búsqueda de soluciones a la necesidad de zonas verdes y arbolado y que se facilite la involucración de los vecinos y vecinas en el cuidado de los árboles.

En definitiva, nuestra ciudad, sometida a un clima de calor e insolación rigurosa, con una dudosa calidad del aire en muchos momentos del año, no puede seguir adoleciendo de falta de árboles, de falta de una norma que contenga cómo gestionar y mantener la vegetación a salvo del capricho de turno, de falta de sensibilidad hacia la naturaleza.