Tribuna
Manuel López | Militante socialista

Pelillos a la mar

Agradezco a Extra Jaén abrirme la posibilidad de escribir estas palabras, y por tanto, a iniciativa particular, intentaré expresar el rechazo que me produce...

 Pelillos a la mar

Foto: EXTRA JAÉN

Pedro Sánchez.

Agradezco a Extra Jaén abrirme la posibilidad de escribir estas palabras, y por tanto, a iniciativa particular, intentaré expresar el rechazo que me produce las vergonzante decisión del secretario general del Partido Socialista y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de derogar el delito de sedición en una reforma del código penal, pensada, organizada, consensuada, y tramitada con quienes fueron los responsables del delito de sedición.

Derogar un delito con quienes lo cometieron, y por tanto, con los criminales condenados como tales que vienen manteniendo, además, que lo volverían y lo volverán a hacer, no solo dinamita los principios básicos del Código Penal, sino que legitima el mayor de los ataques que ha sufrido la convivencia, y la integridad territorial de España, en definitiva, la Constitución, desde febrero de 1981. Los acontecimientos que todos vivimos esos días nos rompieron el alma, cuando en cada telediario, periódico, cadena de radio, se nos informaba de la agresión sin precedentes que estos condenados que pretende beneficiar, mancillaban nuestra identidad más tribal. Las risas de los condenados el 1 de octubre, son hoy carcajadas, porque saben que cuando lo vuelvan a hacer les saldrá más barato.

Con esta decisión, Pedro Sánchez se convierte en garante político de un golpe de estado, que las fuerzas independentistas catalanas dieron en sede parlamentaria, declarando la independencia de un trozo de España, con el agravante de que no lo hace, como los criminales condenados o fugados, porque crea en ello, sino que lo hace por exigencia de delincuentes que estaban seguros de la entrega , renuncia y capitulación del personaje, de una ambición personal que anula cualquier otro interés colectivo. Gobierno, parlamento y partido, plegados a la exigencia de Junqueras o Puigdemont.

Intentar decirnos que se trata de adecuar la legislación a la existente en Europa, no solo es tratarnos de tontos, es despreciar cualquier opinión que no le reporte beneficios. Es sencillamente, mentira. Y él lo sabe. Pero le da igual.

Mantenerme al margen, como militante del PSOE, sería también ser responsable de esta decisión que machaca hasta hacer añicos la intransigencia del PSOE ante cualquier ataque constitucional que ha sido principio y final de nuestro ideario, porque se es culpable por acción, pero también por omisión. Razón por la cual entiendo que quien calla otorga. Y no quiero rendirme a la barbaridad política de modificar la ley que se está aplicando en un proceso penal que aún no ha terminado, que quedan responsables penales por responder a la justicia, construyendo una realidad penal a la carta de los penados.

Lo hace además de manera cobarde, sin rendir cuentas a ningún órgano de debate y control del partido. Sin convocar Comité Federal o Ejecutiva, que puedan conformar la posición del partido, y así, de manera despótica y arbitraria, a golpe de coyuntura política decide lo que el resto del partido tiene que asumir.

Despreciando todos los cauces orgánicos y antes de unas municipales y autonómicas, toma una decisión populista en Cataluña, y arrasadora en el resto del país, para que sean estos candidatos socialistas los primeros que recojan el rechazo del electorado, con seis meses de margen para intentar arreglar lo que pueda cuando sea él el que concurra a las elecciones. Por eso, además, de populista y mentirosa, su actitud es profundamente cobarde por empujar, sin ni siquiera consultar, a compañeros que defienden al partido en sus comunidades autónomas y municipios en los momentos de gobierno más difíciles que se recuerda, a los peores presagios electorales.

Con estas formas va a conseguir lo inaudito, "absolver" de culpa al Partido Popular, que viene acusando a todos los presidentes de gobiernos socialistas de romper España, y ocurre, que cuando pasa, cuando se rompe España, el PP está gobernando. No se olvide el "detalle", porque vienen por ahí sacando pecho patriota.

Termino. Escribo esto con la carta de baja en el PSOE redactada, pero no la voy a presentar. Mejor quedarse. Quiero quedarme para poder votar en contra de Pedro Sánchez cuando se abran los procesos de las nefastas primarias. Aunque a fuer de ser sincero, lo mismo la presento más temprano que tarde.

Aunque siempre cabe la posibilidad de que se me abra expediente de expulsión. Animo a hacerlo, porque no soy, ni quiero ser responsable de tamañas desvergüenzas políticas.