Tribuna

Irene Berdi

Tiro libre

Ojalá vuelva la sensatez, ojalá vuelva el Valorcesto

En plena canícula, Jaén ya no es un paraíso, sino un infierno interior. En este ambiente bochornoso, el mundo baloncestístico capitalino está caldeado, al borde del incendio: ¿todo al rojo o todo al amarillo?

Cuentan que el problema surgió hace un tiempo, cuando hubo un cambio drástico en la dirección deportiva del Jaén CB, con varias imposiciones y destituciones. Producto del orgullo y el resquemor, se fundó otro club, el Basket Jaén 21, cuyo lema rezaba que la suya era otra forma de entender el basket, ¡y tanto! Hubo una "deserción" de entrenadores y jugadores/as de un club a otro, rivales íntimos desde entonces. De aquellos polvos, estos lodos. Y ahora, rizando el rizo, nace el Jaén Paraíso Interior FS Baloncesto, un proyecto que anuncia un equipo EBA (con jugadores procedentes del Jaén Basket 21), que dispondrá de categorías base. La FAB da sus bendiciones y se congratula de tener más equipos en la categoría.



¿Resultado? Duro comunicado del club Jaén CB que, tras haber tenido el monopolio de la canasta y tras haber defendido cómodamente en zona, pasa al contraataque de manera desaforada, quejándose de la falta de ética y de respeto de la entidad amarilla por no contactar primero con ellos, que han sido el referente en el baloncesto tras una ardua labor realizada durante muchos años. ¿Quizás debería haber sido este club el elegido para la nueva sección amarilla?

¿Consecuencias? Jaén capital tendrá dos equipos en Liga EBA, los dos, no lo olvidemos, tras haber comprado la plaza; los dos con el apellido "Paraíso Interior", suponemos que en igualdad de condiciones con respecto al patrocinio recibido por Diputación y otras instituciones; los dos luchando por los patrocinios de los pocos sponsors de la zona; los dos luchando con otros deportes minoritarios para hacerse un hueco. Por cierto, ¿habrá una sección amarilla de balonmano? GAB, estate atento.

Con la desunión y el enfrentamiento se fragua la debacle capitalina, pues mientras otros clubes de la provincia, siguiendo el ejemplo de otras provincias, buscan la unión de entidades o fusión de equipos por categorías para optimizar resultados, en Jaén sigue el cisma con posturas irreconciliables, como ya ocurriera en Linares, y es que nadie escarmienta en cabeza ajena.

Olvidan unos y otros, todos ellos mutuamente ofendidos e indignados, que desafortunadamente el baloncesto no es un deporte mayoritario y que no hay ni tanta mies ni tanto obrero. Además, otro problema añadido, en Jaén no sobran pistas deportivas y ya ha habido problemas y solapamientos.

¿Solución? Pues no se sabe, sinceramente. Subjetivamente, ni unos ni otros van a ceder un ápice en sus posturas, la herida es reciente y escuece. Hay mucha ambición y más soberbia aún, con lo cual el caldo de cultivo no es el más propicio para un acercamiento. Objetivamente, lo suyo sería un único club de baloncesto, representante de la ciudad con sello propio, que aúne fuerzas y voluntades; un único club que busque potenciar al máximo las capacidades de cada jugador/a y sepa adaptarse a sus necesidades; un único club con varios equipos de distintos niveles que compitan en cada categoría. Esto último es importante ya que luego de ser cabeza de ratón en la provincia (a veces, ni eso), pasamos a ser cola de león en campeonatos regionales, comprobando el desnivel existente. El nivel requerido nunca se alcanzará si no hay unión.

Ojalá vuelva la sensatez, ojalá vuelva el Valorcesto. Quienes amamos este deporte sólo queremos ver a cientos de jugadores/as aprender entrenando y disfrutar jugando.