Con el alma en pie
Ana Tudela

Si Dante levantara la cabeza

“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en época de crisis moral”. Dante Alighieri en “La Divina...



 “Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en época de crisis moral”. Dante Alighieri en “La Divina Comedia” dirigía sin piedad sus maldiciones contra quienes en situaciones en que resulta moralmente imperativo, prefieren la inacción, la cobardía o la pusilanimidad. Eran tiempos en que el pecado de la traición no era de fácil dispensa; tampoco la traición a uno mismo o a lo que representa.

Mal lo hubiera llevado en aquellos años el nuevo líder de la oposición. Cuando un país entero se levanta frente a quienes se aprovechan del dolor ajeno para enriquecerse sin moral alguna, no se puede mirar hacia otro lado siendo el presidente del partido que gobierna Comunidad y Ayuntamiento de Madrid. No se pueden despachar los episodios de las “mascarillas” con un mero tratamiento de “pillos” a los autores, obviando la delicada posición en que quedan el Alcalde y la Presidenta de la Comunidad madrileña.

Está claro que eso de “los lugares más oscuros del infierno” ya no asusta tanto como una dimisión, y que una buena campaña de medios afines es capaz de apagar muchas de las llamas del infierno; pero se esperaba bastante más del nuevo líder popular, por mucho que los suyos hayan aplaudido esa vuelta a las andadas del PP en lo que a amparar las actuaciones “dudosas” de los suyos se refiere.

Es el mismo PP de siempre, el que es capaz de dirigir dardos envenenados a la Fiscalía por tal de esconder cualquier responsabilidad, sin importarle que, alegando eso de “¿de quién depende la Fiscalía?”, está dejando bastantes dudas, bastantes señales, sobre cuál pudo ser su actitud con esa misma Fiscalía cuando gobernó. –ya saben eso de que “piensa el ladrón...”

Mientras, la ciudadanía acudimos entre atónita e indignada, a la historia por capítulos de un pelotazo, indecente y obsceno, que se construyó sobre el durísimo drama de enfermedad y muerte que este país y el mundo entero ha sufrido estos dos últimos años. Pelotazo con recomendaciones por medio, que se ha querido apagar, qué cosas, con esa “durísima” acusación de “pillos” hecha por el señor Feijóo a los comisionistas.

Los “pillos” celebran con todo lujo la efectividad de la llegada de sus millonarias comisiones. Y mientras se nos revuelven las tripas con tamaño latigazo, Almeida echa la culpa a “la izquierda” y a la Fiscalía. Si Dante levantara la cabeza…