El arpa de Dorotea

Juan Manuel Vallecillo

Pianobomba con Javier Ojeda: Suerte, suerte

Como decía Virgilio, "la fortuna favorece a los audaces". Sin embargo, no parece que siempre sea así. Cuántas veces recibe el que no da, es amado el que...

 Pianobomba con Javier Ojeda: Suerte, suerte

Foto: Diego Contreras del Río

Pianobomba.


Como decía Virgilio, "la fortuna favorece a los audaces". Sin embargo, no parece que siempre sea así. Cuántas veces recibe el que no da, es amado el que nunca ama o se mata a la que nunca hace daño. Supongo que, en este mundo de injusticias, tiene más razón aquel refrán de "la suerte es loca y a cualquiera le toca" o, quizás, sobre este tema, habría que haberle preguntado a Frane Selak que fue conocido por ser el hombre más afortunado del mundo aunque, también y con razón, otros dicen sobre él que ha sido la persona con más mala suerte. Este profesor de música en Croacia sobrevivió a siete accidentes mortales. Estoy hablando, por nombrar algunos, de un descarrilamiento de tren, de salir expulsado de un avión a punto de estrellarse y caer sobre una montaña de paja o de escapar de un vehículo ardiendo justo antes de que este cayera por un precipicio de cien metros. No sé cómo referirme a Selak. ¿Se trataba de un audaz como dijo Virgilio? ¿Era un auténtico suertudo? O, tal vez, ¿era un desgraciado que se vio envuelto en siete graves sucesos insólitos?. Lo que sí sé es que, al final de sus días, fue un sabio. Para más inri, tras burlar tantas veces a la muerte, le tocó el premio gordo de la lotería y, pese a que al principio se compró una gran casa y un coche lujoso, decidió venderlo todo y repartirlo entre sus familiares porque su único deseo era retomar su vida en paz junto a su quinta y última esposa Katerina.
Sí, a veces solo tenemos que retomar nuestra vida, disfrutar de los pequeños placeres y volver a nuestras huellas. Yo mismo, por cuestiones laborales, llevaba un tiempo sin poder escribir en esta sección y no imaginé que lo necesitaría tanto. Durante ese período, el siempre inspirado músico jiennense Isaac Aguilera que viene liderando desde hace bastantes años a los brillantes “Pianobomba” - con el que tuve el honor de compartir escenario cuando a principios de los noventa nos asombraba con su proyecto “Leit Motiv” - ha lanzado, volviendo de nuevo al asunto, “Suerte, suerte”. Un tema divertido, gamberro, con toques de blues y repleto de swing que os hará olvidar, por unos momentos, las injusticias y los sinsabores del día a día. Además o, mejor dicho, sobre todo, cuenta con la estelar colaboración del mítico vocalista de “Danza Invisible”, Javier Ojeda, cuya voz solo puede calificarse de espectacular en cualquier canción que intervenga. Dos genios locos en este arte, Isaac y Javier, que han trabajado juntos en múltiples ocasiones y, gracias a ello, han trabado una amistad incombustible que, como oxígeno en ecosistema, beneficia a todos los que amamos la música.
Junto con el mencionado multi-instrumentista y cantante Isaac Aguilera, Pianobomba está formado por Blanca Samos a la batería y José Blesa a la guitarra. Para este single que, sin duda, anuncia un gran álbum, además de la enorme colaboración de Ojeda, hay que destacar a Juan Antonio Martínez al bajo, Juan Marín a los teclados, Carmen Pérez Sierra al acordeón y, por supuesto, el maravilloso tarareo de la melodía y la risa de Trinidad Peréa, vocalista de aquellos recordados Leit Motiv a los que hacía referencia al principio y que fue la banda más innovadora de aquel Jaén de hace casi tres décadas.
“Suerte, suerte” es un tema que llama a la suerte. Dos irónicas estrofas que hablan de cuando no nos sentimos bien para salir de casa y, entre ellas, un estribillo pegadizo, bailable y que sube el ánimo con lo mismo que escogió el sabio Frane Selak: los pequeños placeres de la vida. Una divertida canción creada e interpretada por gente atrevida y emprendedora que, con seguridad, conseguirán atraer a la suerte porque… pensándolo mejor, lo cierto es que, como decía Virgilio, "la fortuna favorece a los audaces".