La tirilla

Santiago Donaire

Acoso a la Agenda 2030

Me resisto a aceptar que millones de trabajadores, muchos precarios, se monten en un carro que no es el suyo

No corren buenos tiempos para la Agenda 2030, la extrema derecha mundial puso sus ojos sobre ella y no cejan de desprestigiarla. Es descarado como alimentan con Fakes New sus pseudomedios y desde allí las vomitan en las redes sociales. Así hablaba Abascal sobre la Agenda 2030: "entran en nuestra lavadora y en nuestra vida privada. Quieren imponernos el multiculturalismo fracasado y prohibir nuestras raíces ensuciando nuestra historia "… añadiendo “es una agenda de comunistas, socialistas y flojos". La verdad es que para hablar de flojos es el más indicado.

Lo del partido verde moco entra dentro de su lógica de odio alimentada por la ignorancia, son unos antisistema en toda regla. EL problema se acrecienta cuando el Partido Popular, el más votado del Estado, va progresivamente derivando hacia el negacionismo. Así en el Programa electoral del PP de 2023 en su propuesta 341 prometían impulsar la Agenda 2030, para un poco después rechazarla en Castilla y León y ahora también en la Comunidad Valenciana presidida por un cadáver que fue incapaz de salvar a sus vecinos de la riada y aún menos de ver el peligro del cambio climático.

La Agenda 2030 fue gestada por Naciones Unidas en septiembre de 2015 y adoptada por 193 estados, aquí la firmó el Rey y Mariano Rajoy (el del primo). Desde la ONU hicieron un solemne llamamiento a poner fin a la pobreza y al hambre, proteger el planeta y garantizar paz y prosperidad para el año 2030. Cuesta trabajo dar crédito a la incapacidad de la extrema derecha para asumir el poner fin a la pobreza, garantizar la igualdad, el agua limpia y la acción por el clima. Puedo aceptar que a cuatro magnates que lo tienen todo les pueda su egoísmo, pero me resisto a aceptar que millones de trabajadores, muchos precarios se monten en ese carro que no es el suyo.



No es un problema de principios, pues no los tienen. Solo veo dos justificaciones: Una puramente electoral al posicionarse con los sectores descontentos como los agricultores molestos con las normas medioambientales que Europa les impone, eso sí los ascos a la Unión Europea no son tantos cuando toca cobrar las subvenciones de la PAC. Si en el siglo XIX hubieran tratado el campo como lo hacemos ahora, probablemente solo hubiéramos heredado tierras yermas. Además del citado interés electoral con la gente del campo, a los que tendrán que explicar los aranceles de sus socios norteamericanos, lo que más les hace rechazar la Agenda 2030 es el miedo a los dos grandes movimientos que también se apoyan en la Agenda, son movimientos transversales y con una gran capacidad para hacer frente a la ola reaccionaria como son el Ecologismo y el Feminismo.

Los movimientos feministas han conseguido un avance en la agenda de derechos no solo en la desarrollada Europa también en bastantes países del resto del mundo, donde la extrema derecha tiene una gran implantación el feminismo se ha convertido prácticamente en su único adversario. El feminismo es en muchos lugares la principal oposición a la ola reaccionaria global, mucho más efectiva que la dividida izquierda. Por eso son el gran objetivo a batir por la extrema derecha, les temen.

Salud.