La tirilla

Santiago Donaire

Jaén Plaza

No me gustan los centros comerciales que te obligan a coger el coche para acceder a ellos. Nada que ver con fobia alguna, más bien fruto de una reflexión...

 Jaén Plaza

Foto: EXTRA JAÉN

Jaén Plaza.

No me gustan los centros comerciales que te obligan a coger el coche para acceder a ellos. Nada que ver con fobia alguna, más bien fruto de una reflexión fraguada durante muchos años, que intentaré explicar.

Nuestra ciudad con una población de 110.000 habitantes y un tamaño contenido, a pesar de los numerosos empeños de extenderla y disgregarla, se puede definir aún como una ciudad compacta, fruto de ello es que el 80% de los desplazamientos que hacemos diariamente son a pie, lo que nos sitúa entre los primeros puestos de la movilidad más sostenible de todas: la peatonal.

Los Planes de Ordenación Urbana, PGOU, son herramientas democráticas, aprobadas por mayorías. La ausencia de Planeamiento, el nuestro es de 1996, da inseguridad a los inversores, y como el caso de Jaén Plaza, se vieron en la necesidad de conveniar sus obras con el equipo de Gobierno municipal del momento, debiendo costear y defender modificaciones puntuales al obsoleto PGOU. Situación que en el mejor de los casos es de prolongada gestión y en el peor les puede hacer caer en manos de políticos sin escrúpulos, tal que si hablo del Madrid del ladrillo de ayer, hoy en los tribunales o en Alcalá Meco.
Jaén Plaza, como la mayoría de las grandes obras de esta ciudad han sido fruto de modificaciones del planeamiento, algo no pensado previamente. Esto genera problemas que no son atendidos globalmente como son la afección en la movilidad de la ciudad, sus hábitos sociales y las consecuencias sobre el comercio y ocio en la ciudad. No consumimos más por muchos comercios que nos pongan, nuestra situación en el ranking de renta no nos permite esas licencias y lo que compramos en el nuevo centro comercial lo dejamos de comprar en el comercio de cercanía. Los puestos de trabajo que generan las nuevas instalaciones son fruto de la destrucción del cierre de las tiendas de nuestros barrios, más del doble de los creados. Que vengan del resto de la provincia no es consuelo, pues son los comercios de los pueblos de Jaén los que lo sufren, no es un alivio que cierren en Martos en vez de Jaén. Que los beneficios de nuestras compras se van fuera es evidente, no reconozco entre nuestros vecinos a ningún propietario de las grandes empresas allí ubicadas (al menos de las grandes) Lidl es Alemán, Leroy y Decathlón franceses, Primac irlandés, Mac Donal norteamericano…



Muestra de las prisas que en su día se dieron para su aprobación, son los atascos que ya hoy se producen, a pesar de estar menos del 50% construido. La Glorieta de acceso está mal diseñada y no solo por los insufribles acuerdos de la via principal sino por el dimensionado de los carriles hacia o desde el centro comercial, dudo que hayan sido proyectados en base a un estudio de tráfico, estudio que a buen seguro limitaría el número de carriles de salida desde Jaén Plaza, para no trasladar a la via pública y principal (323-a) más tráfico del que es capaz de cursar. No tiene sentido que para ir de Leroy al Lidl tengas que salir del centro comercial a la congestionada glorieta. Propondría que se realizara un estudio de tráfico y si fuera preciso se reordenara la circulación interior y el dimensionado de los carriles de salida desde el centro comercial, pues nos dirigimos al bloqueo de una via tan importante.
He bajado a Jaén Plaza y he de reconocer que al menos por la gente que por allí se ve y eso que aún no está completada, parece que apunta a un éxito de afluencia. No por ello voy a cambiar de opinión, es más, aumenta la preocupación pues el éxito del centro no es nuestro éxito, la ciudad que pierde su comercio de proximidad vacía sus calles, se hace más insegura, disminuye la socialización de sus vecinos y es menos sana pues aumentan los desplazamientos motorizados, algo que va contra la famosa agenda 2030.

Que si hay o había alternativas, sin duda, pero eso lo dejo para otro día.

Salud.